En la tarde del pasado viernes 16, celebrando sus 88 años, el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes (MGRG) inauguró la exhibición Detrás de la estampa: Una lectura inédita de Don Segundo Sombra, por Víctor L. Rebuffo y Albino Fernández.
La emotiva ceremonia reunió a miembros de la familia Güiraldes, descendientes de Rebuffo y Fernández, autoridades municipales y una heterogénea concurrencia de paisanos, jóvenes músicos tradicionales y estudiantes de la Escuela de Arte local, generando un saludable cruce de generaciones y saberes en torno a nuestra identidad.
Un hallazgo inédito y de rigurosa investigación
La muestra —enmarcada en el programa oficial Centenarios Güiraldeanos— rescata un proyecto concebido en los años 70 por el editor Albino Fernández (1921-2014), quien en 1978 encargó al maestro xilógrafo Víctor L. Rebuffo (1903-1983) ilustrar la célebre novela de Ricardo Güiraldes.
Aunque Rebuffo creó 40 xilografías originales entre tapas, viñetas y estampas firmadas con textos manuscritos, por cuestiones de espacio se exhiben de manera destacada 24 de ellas. Este rescate fue posible gracias al Archivo Taller Albino Fernández y a una minuciosa labor investigativa y de gestión encabezada por el director del museo, Patricio Santos Ortega, los equipos del MGRG y las asesoras Pía Villaronga y Florencia Crucci.
Montaje y sensibilidad: entre gubias y galerías
Lejos de la clásica exposición museística, el montaje adoptó el concepto de una galería de arte. La cuidada selección de piezas de Facundo Zarich invita a un paseo íntimo por la historia de Don Segundo y Fabio Cáceres, transportando al visitante al taller del artista. Poco texto y mucha imagen para mejor concentración.
Este planteo se completa con el delicado tratamiento de las obras por parte de Emilce Domínguez y Evangelina Ramírez, realzando la maestría técnica de Rebuffo —dominio del claroscuro y sobriedad sin costumbrismos— y la dimensión editorial de Albino Fernández, fundador del Club de la Estampa de Buenos Aires (1965).
Un hito federal: la audacia del museo de pueblo
Esta exposición no solo representa dar a luz una obra inédita y rescatar un tesoro gráfico guardado durante casi medio siglo; constituye también una lección de gestión cultural descentralizada. A fuerza de rigor científico, pasión profesional y un profundo compromiso con el patrimonio, el equipo del Museo Güiraldes demostró que no hace falta pertenecer al circuito de las grandes ciudades para liderar un rescate de escala nacional. Con recursos acotados, pero con un nivel de excelencia técnica y curatorial impecable, este "pequeño museo de pueblo" se le plantó de igual a igual a las instituciones de mayor envergadura, marcando un precedente de orgullo para San Antonio de Areco y para toda la región.